EL GURÚ ANGAD DEV

(1504-1552;  Gurúado1   1539-1552)

 

 


            El Gurú Angad Dev nació el 31 de marzo de 1504 en un pueblo llamado Harike en el Distrito de Ferozepur del Panjab.  El bhai2  Pheru, su padre, era un comerciante.  Su madre se llamaba Kaya Daur.   Al nacer el Gurú, sus padres le dieron el nombre de Lehna.  Él se casó a la edad de quince años.  Khivi, la esposa del Gurú, era nativa de Mattei di Sarai en el Distrito de Ferozepur. El padre del Gurú se cansó de vivir en Harike y junto con su fami- lia, se regresó a su tierra natal de Mattei di Sarai y allí  se quedaron a vivir.  La esposa del bhai o hermano Lehna dio a luz a dos hijas, Amro y Anokhi, y a dos hijos llamados Dasu y Datu.

            Cuando  la ciudad Mattei di Sarai fue saqueada  por los mongoles y baloches,3   el bhai Lehna y su padre se trasladaron a Khadur,  un pueblo ahora famoso que está cerca de Tarn Taran. El bhai Lehna se educó de manera muy religiosa bajo la influencia de su madre, Daya Kaur, y se convirtió en un devoto de Durga, la diosa del Shakti o Poder.  Él  organizaba las peregrinaciones anuales de los  devotos  hindúes a Jawalamukhi, el lugar de un templo a Durga, que está  a  las orillas del  Himalaya  y justo de donde salía fuego de las montañas.  Vestido con un traje lleno de campanillas tintineantes, el bahi Lehna dirigía un  baile dedicado a Durga alrededor de un fuego.

            El bhai Jodha, un sij del Gurú, vivía en Khadur y era su rutina diaria de cada  mañana levantarse temprano  y recitar la sección “Japji” y la sección “Asa di var”.  Un día cuando  escuchaba atentamente la sabad o estrofa recitada por el bhai Jodha, el bhai Lehna  experimentó una paz profunda. Después del amanecer le preguntó a Jodha que quién había compuesto el poema tan estimulante. El bhai Jodha entonces le contó todo sobre el Gurú Nânak, quien estaba viviendo durante ese tiempo en Kartarpur.  El ritmo de la divina sabad tuvo semejante impacto en  la mente de Lehna que le dio gran impaciencia por conocer al Gurú. Cuando iba en su peregrinación anual a Jawalamukhi, modificó su jornada en Kartarpur para rendirle un homenaje al Gurú. Durante la entrevista, el Gurú le habló del Verdadero Creador, dejando semejante impresión en el bhai Lehna que éste se deshizo de  las campanillas tintineantes, las cuales llevaba para bailar ante la diosa. Él había sentido semejante paz mental que decidió abandonar su peregrinación anual y morar junto al  Gurú. Después de ver un gran aumento en la devoción del bhai Lehna, el Gurú le pidió un día que fuera a casa y pusiera sus asuntos personales en orden; a su retorno, lo iniciaría como un sij propio. Ante este pedido, el bhai Lehna se regresó a Khadur por un  tiempo.

            Una historia detallada se ha dado en el capítulo anterior con respecto a las circunstancias que llevaron a merecer la sucesión al Gurúado por parte del bhai Lehna. Un día al congregarse los sijs, el Gurú Nânak sentó al bhai Lehna en el trono, le puso frente a él cinco paises4  y un coco,  y postrándose  ante su persona, le dijo en seguida  al bhai Buddha, “éste es mi sucesor: el Gurú Angad.  Poned una tilak5  en su frente como señal de su nombramiento al Gurúado.” El bhai Buddha  así lo hizo. El Gurú Nânak Dev entonces les ordenó a sus seguidores que  obedeciesen y sirviesen al Gurú Angad, quien continuaba en la propia imagen del primer Gurú. El bhai Gurdas describe el ascenso a Gurú del bhai Angad (“Var”  45):

                        Angad recibió la misma tilak, el mismo para      

                        sol sobre la cabeza, y fue sentado en el mismo                                                   verdadero  trono del Gurú Nânak. Un sello, el                                                   estrecho de manos entre el Gurú Nânak y el                                                      Gurú Angad proclamó la soberanía de este                                                        último.

            Después de ser nombrado Angad al Gurúado, el Gurú Nânak instruyó al Gurú Angad que regresara  a Khadur. Como resultado, el Gurú Angad regresó a Khadur y allí  pasó el resto de su vida. 

EL GURÚ ANGAD EN RETIRO

             Cerca de Khadur, en un cuarto cerrado con llave de por fuera, el Gurú  se sentó  y meditó en Dios sin ninguna distracción o interrupción. No comía ni bebía nada, excepto un jarro de leche al día.  Así pasaron aproximadamente  seis meses y los sijs no sabían el paradero del Gurú. Un día el bhai Lalo, el bhai Saido y el bhai Ajita y otros sijs fueron a ver al bhai Buddha y le preguntaron por la residencia del Gurú. Habían buscado en Khadur y otros lugares, pero no podían encontrarlo en ninguna parte. Se dice que el bhai Buddha concentró sus pensamientos en el Gurú y pudo visualizar el lugar donde meditaba Angad. La siguiente  mañana todos ellos fueron a la casa cerca de Khadur donde el Gurú estaba sentado en meditación. El dueño de la casa no les dio ninguna información, pero entró dentro de la casa y le dijo al Gurú de la visita de los cuatro sijs. El Gurú le dijo al dueño que se  les debía dejar entrar a la casa. Angad abrazó al bhai Buddha y profirió el siguiente slok:6 

                        Cortad la cabeza

                        que no se postra ante el Señor,

                        Nânak, tomad y quemad

                        el cuerpo infeliz que no siente

                        el  dolor de la separación.

                                    —“Slok mohalla 2”,  89

El bhai Buddha le pidió  que  aceptara su papel como Gurú y recibiera públicamente a los sijs. Después de esto, el  Gurú Angad puso fin a su retiro. Cuando el Gurú salió, las muchedumbres fueron a verlo y le presentaron ofrendas. Cualquiera cosa que recibía, el Gurú la pasaba a su langar.7 Continuamente, había doctrina religiosa, canto de himnos y la repetición del Nombre.

EL EMPERADOR HUMAYUN VISITA AL GURÚ

     El Emperador Humayun heredó el trono de su padre Baber, mas sufrió una severa  derrota a manos de Sher Shah. Humayun buscaba a un santo que pudiera ayudarle  a recuperar su trono y su reino. Le aconsejaron que le pidiera ayuda al Gurú Angad. Por tal razón, Humayun visitó a Khadur. A la llegada de éste, el Gurú estaba en una meditación y eran los trovadores quienes cantaban los himnos. Al Emperador se le pidió esperar de pie.  Humayun se sintió ofendido y en un momento de rabia, puso la mano en el  puño de la espada con la intención de herir al Gurú. La espada, sin embargo, no salió de la funda, lo cual le dio a Humayun el tiempo necesario para arrepentirse de su acto. En eso, el Gurú se dirigió a él, “¿Dónde estaba vuestra espada cuando vosotros os enfrentabais a Sher Shah?  Ahora cuando  estáis entre sacerdotes, en lugar de saludarlos con respeto,  vosotros  queréis amenazarlos con la espada. De una manera cobarde huisteis del campo de  batalla, y  presentándoos ahora como un héroe, deseáis   atacar vosotros a los sacerdotes dedicados a sus devociones.” Humayun se arrepintió y le rogó la  ayuda espiritual al Gurú. El Gurú contestó, “Si no hubieseis puesto la mano en el puño de vuestra espada,  habríais obtenido vosotros en un instante vuestro reino.  Dirigíos ahora  a vuestro propio país y cuando vosotros hayáis regresado a él,  podréis  recuperar vuestro reino.” Humayun se regresó a su país y habiendo obtenido un refuerzo de caballería del rey de Persia, retornó a la India. Después de combatir en  una aguda y difícil batalla, recuperó su imperio y capturó la ciudad de Delhi.

LA ESCRITURA DE GURMUKHI 

            Fracturado o imperfecto, un alfabeto del punjabi8  existía durante la época del Gurú Nânak. Por su parte,  el Gurú Angad  modificó y pulió la existente escritura.  Desde el momento en que el Gurú  adoptó  el alfabeto modificado, se le llamó a éste gurmukhi, es decir,  hablado por la boca del Gurú.

            La importancia de la adopción de esta escritura por el Gurú Angad yace en el hecho de que él rechazó a todas las otras escrituras y adoptó la escritura que era suya y la apropiada al idioma del pueblo. El Gurú  ayudó también a reforzar la cultura de su pueblo. De ese momento  en adelante,  el Gurú usó  la escritura gurmukhi y transcribió todo en punjabi.

BABA AMAR DAS  VISITA AL GURÚ ANGAD

            Baba9  Amar Das estaba viviendo  cerca de Amritsar en un pueblo llamado Basarka. Él era un firme creyente en la fe del  vaishnav10  y ayunaba re-gularmente. Cada año iba de peregrinaje  a Hardwar, se bañaba en el río Ganges y daba limosna a los pobres. Transcurría entonces el vigésimo primer año de sus peregrinaciones y tenía sesenta y dos años. Regresaba de Hardwar cuando decidió acostarse y dormir afuera de la aldea de Mihra. Se encontró allí a un sadhu11  creyente del  vaishnav  con quien se hizo tan  íntimo amigo que ambos  cocinaban el uno para el otro. Al continuar juntos el viaje y al darse cuenta  que  baba Amar Das  cumplía celosamente con  todos los deberes de un devoto hindú, el monje  le preguntó a Amar quién era el Gurú que le había enseñado tal piedad y tal sabiduría.

            Baba Amar Das contestó que no tenía ningún Gurú. Al escuchar esto,  el monje dijo, “Yo he pecado al comer de la mano de un hombre que no tiene Gurú. Mis baños de purificación en el Ganges no tienen ahora ningún provecho. Sólo puedo purificarme  otra vez si regreso a bañarme de nuevo en el Ganges.”  Después de lamentarse así, el sadhu partió.

            Esto causó un gran susto en baba Amar Das y se le sacudió el corazón de pensar que era un hombre nigura:12

                        Satgur bajho gur nahi koee, nigurei ka hai nau bura.

                                   —“Raga asa mohalla 3”,  435   

                        Satgur13  es el Gurú competente

                        y sin esa cualidad, ningún otro Gurú

                        es digno de ser aceptado, 

                        pero si una persona

                        no tiene ningún Gurú en absoluto,

                        el nombre de esa persona es pecaminoso. 

           

                                    —Traducción de lo anterior

            Empezó muy en serio a pensar cómo podría encontrarse un Gurú y rezó para que eso ocurriera. Un día temprano por la mañana oyó una divina melodía que le estremeció el corazón y se quedó maravillado escuchando el himno. Era la voz de bibi14  Amro, la hija del Gurú Angad,  la cual se había casado recientemente al sobrino de baba Amar. Bibi Amro acostumbraba le-vantarse temprano, bañarse y recitar la  sección “Japji” y otros himnos del Gurú Nânak. Había recitado bibi Amro  la siguiente sabad, la cual  baba Amar Das escuchó:

                        Ni las hermanas ni las cuñadas, 

                        ni las suegras,

                        permanecen con uno,

                        mas la verdadera relación con el Amado,

                        cuando lograda por medio del Gurú,

                        nunca será ésa desmoronada.

                        Yo soy un sacrificio para mi Gurú,

                        siempre soy yo un sacrificio para él.

                        Ya me he cansado yo de vagar

                        por el mundo… sin un Gurú; 

                        el Gurú me ha hecho ahora

                        uno con el Amado.

 

                                        —“Maru mohalla 1”,  1015

Baba Amar Das le preguntó a bibi Amro de quién era la composición. Contestó ella que era un himno del Gurú Nânak y lo había aprendido de su padre quien era el sucesor al Gurú Nânak. Baba Amar Das entonces le pidió a ella que lo llevara con el Gurú. Después de algunos días, baba Amar Dar acompañó a bibi Amro para visitar al Gurú en Khadur. Cuando Amar llegó al lugar deseado, el Gurú quiso, a razón de su papel religioso,  abrazar al  babaji15   y recibirlo respetuosamente, pero el babaji cayó a los pies del Gurú y dijo, “Vosotros sois como Dios y yo soy un mero gusano.” Baba Amar Das estaba tan maravillado por la darshan16  del Gurú que era insostenible para él dejar la presencia del Gurú. En su corazón, el amor por el Maestro resultó tan profundo e intenso que el babaji quería servirlo de cada y toda  manera posible.

            Un día se preparó una carne para la cena y baba Amar Das comentó, “Si el Gurú es el conocedor de corazones, él debe saber que yo soy un  serio  devoto vaishnav  y no toco la  carne.” Comprendiendo esto,  el Gurú le pidió al sij que estaba sirviendo la cena en la  langar   que únicamente dal,17   y nada de carne, se le debía servir a baba Amar Das. Poco después de eso, baba Amar Das comprendió que un discípulo cuya práctica difiere de la de su Gurú, va a  inevitablemente a fracasar. Le dijo al cocinero que si el Gurú fuera tan amable de regalarle a él las sobras de su carne, el babaji se las comería con gran gusto. Para ayudarle a eliminar más de sus prejuicios, el Gurú le instruyó, “Las si-guientes son las carnes de las cuales se debe abstener uno:  la riqueza del prójimo, la esposa de alguien más, la calumnia, la envidia, la codicia y el orgullo.” Sobre este asunto, el Gurú  recitó en seguida la sección “Slok  mohalla 1” de la página 1289.

LA CIUDAD DE GOINDWAL

            Un día, un hombre llamado Gobind vino al Gurú y le dijo que si resultaba victorioso de un pleito legal contra sus parientes, él fundaría  una ciudad en honor del Gurú. La fortuna lo favoreció y empezó luego a fundar la ciudad a la orilla del río Beas.  Inició la obra, mas lo que se construía durante el día era, de una manera misteriosa, deshecho durante la noche. Gobind visitó al Gurú y oró ante él para que le concediera su deseo de construir la ciudad.

            A continuación, el Gurú envió a baba Amar Das para que le ayudara. El babaji rezó a Dios y le pidió ayuda. A continuación, el trabajo de la ciudad procedió sin ningún otro retraso.  Baba Amar Das la nombró Gobindwal, pero  después se le cambió el nombre a Goindwal.  No se le olvidó a Gobind  cons-truir un palacio en la ciudad para su benefactor Amar Das. Cuando la obra quedó exitosamente completada, Gobind visitó al Gurú para expresarle su agradecimiento y rogarle que viniese a vivir en la  recién construida ciudad. Sin embargo, el Gurú no deseaba dejar su pueblo y le ordenó a baba Amar Das que se fuera a vivir  de noche en Goindwal y se regresase de día a estar  con el Gurú. El babaji obedeció al Gurú y se estableció en Goindwal. Al pasar el tiempo, se llevó a vivir con él a todos sus parientes de Basarka y les ayudó establecerse allí.

            Baba Amar Das ahora estaba viviendo en Goindwal y su rutina diaria era la siguiente: levantarse muy temprano por la mañana, traer un cántaro lleno de agua del río Beas y proceder hacia Khadur que estaba a casi tres  millas de lejos. El cántaro lleno de agua se traía para que  el Gurú Angad pudiese bañarse. En el camino el babaji  recitaba La sección “Japji”. A medio camino había un sitio que se llamaba Damdama, o lugar de descanso,  donde el babaji podía descansar por un rato. Un templo se erigió después en ese sitio. Después de asistir al servicio de la mañana y cantar la  “Asa di var”,  Amar traía agua para la cocina del Gurú, lavaba los platos  y acarreaba leña del bosque. Durante el día, él recibía lecciones sobre la  Gurbani, o  Palabra Divina,18  por parte del Gurú. Al atardecer, asistía al “Sodar”,19  o rezo vespertino.  Y al anochecer, participaba en  los kirtan o cantos devotos.20   Después de ayudarle al Gurú a prepararse para dormir, se regresaba a Goindwal, caminando hacia atrás en  suprema reverencia a su Maestro.

EL GURÚ ANGAD Y TAPA

            Vivía  en Khadur un sadhu  llamado Tapa. Él era adorado como un Gurú  únicamente por los jats21  o campesinos de Khahira. Tapa sentía celos del Gurú y cuestionaba la reverencia mostrada al Gurú por los devotos.   Sostenía que a él se le debía adorar en lugar de al Gurú puesto que Angad era un hombre de familia y no un asceta.

            Un año no llegó ningún monzón y como resultado, hubo una sequía en la región. La gente se vio apurada y todos fueron a ver a Tapa para pedirle la ayuda y obtener lluvia. Tapa les dijo que él era un monje, mas a pesar de eso, nadie le rendía culto a él; en cambio, todos adoraban al hombre de  fami-lia, o el Gurú. Por lo tanto, les pidió que fueran a ver al Gurú y le pidieran que les trajera lluvia a ellos.  La gente fue a ver al Gurú y a hacerle la urgente petición.  Él contestó, “Debéis estar satisfechos con el deseo de Dios.” Desanimados, todos regresaron a ver a Tapa y él  les dijo, “Si  exiliáis  vosotros  al Gurú del pueblo, yo os traeré lluvia dentro de  veinticuatro horas.” A fin de cuentas, el Gurú tuvo que salirse del pueblo y se fue lejos de Khadur, a una distancia de siete pueblos, donde Tapa no tenía ninguna influencia.

            Cuando baba Amar Das llegó a Khadur la siguiente mañana, encontró vacía la casa del Gurú. Al preguntárseles de lo ocurrido,  las personas narraron toda la  historia al babaji. Mientras tanto, Tapa falló en traer alguna  lluvia al pueblo.  Enterado de este resultado,  baba Amar Das le preguntó a la gente si una lámpara podía sustituir al  sol. Les pidió asimismo que castigaran a Tapa si ellos querían tener lluvia. Por casualidad, ocurrió que en el momento en que se le castigaba a Tapa, la lluvia llegó a torrentes. Después de eso, la gente buscó al  Gurú para pedirle perdón por sus pasadas malas acciones.

            Cuando el Gurú Angad escuchó del castigo de Tapa, se sintió muy  apenado y se dirigió a Amar Das, “No habéis logrado vosotros los frutos de mi compañía, los cuales  son la paz, la paciencia y el perdón.” Al oír esto, el babaji cayó a los pies del Gurú y  pidió humildemente el perdón. Confesó que  instigó el castigo de Tapa  porque no podía aceptar el insulto contra el Gurú, pero prometió  en el futuro obedecer  todas las instrucciones del Gurú.

            Una noche de marzo en 1552, llovió toda la noche, soplaron fuertes vientos fríos y brillaron muchos relámpagos. Baba Amar Das trajo un cántaro lleno de agua desde el río Beas para su Maestro. Cuando iba llegando a la casa del Gurú, se tropezó contra una clavija de madera que un tejedor había enterrado en la tierra y  cayó en un hoyo profundo—una trampa. La habían construido una colonia de tejedores  y cuando oyeron el porrazo de la caída, la esposa de un tejedor dijo, “¿Quién puede ser a esta hora tan temprana? Debe ser ese desamparado Amar, quien no duerme, no conoce el reposo y nunca se cansa. Siempre está trayendo agua del río y leña del bosque. ¡Qué Gurú a quien servirle!”

            El  Maestro sintió la burla  y quedó  profundamente conmovido.  Le dio un abrazo a baba Amar Das, quien tenía entonces setenta y tres años, y le dijo, “Mi amado Amar Das, serás  la casa de los desamparados y sin hogar, el honor de los deshonorados, la fuerza de los débiles, el apoyo de los indefensos, el libertador de los cautivos.” Después de haber dicho esto, el Gurú Angad instaló a baba Amar Das en su propio trono, puso cinco paises22  y un coco  enfrente a él y le pidió al bhai Buddha que le pusiera a Amar en la frente la  tilak23  de azafrán como señal del Gurúado.   Se le dio entonces el nombre el Gurú Amar Das:

                        Jot uha jugat sai seh kaya pher paltiai.

                                    —“Ramkali ki var”, “Rai balwand”,   966

                        La Luz Divina es la misma,

                        el Camino y el Modo son lo mismo,

                        el Maestro únicamente ha cambiado de cuerpo.

                                    —Traducción de lo anterior.

El Gurú Angad le ordenó a Amar Das que viviera en Goindwal y, en seguida, partió a su morada celestial el 29 de marzo de 1552.       

            La sumisión al mandato del Gurú y a la veneración de Dios eran los  principios fundamentales en la sucesión para el Gurúado. A pesar de la oposición por parte de sus hijos y sus parientes, el Gurú Angad otorgó el Gurúado a baba Amar Das, quien había demostrado ser el mejor preparado y el más digno para sentarse en el Trono Divino del Gurú Nânak.

 

 

 

 

1Gurúado s.m. Neo.  Período de liderazgo religioso por parte de un Gurú.  Administración,  gobierno, magisterio de un Gurú.  El gurúado es similar al papado del Papa en la Iglesia  Católica.  Junto con la labor fundadora del primer Gurú,  Nânak Dev, la religión sij ha  tenido diez Gurús, siendo los otros nueve:  Angad Dev, Amar Das, Ram Das, Arjan Dev, Har Gobind, Har Rai, Har Kishen, Tegh Bahadur y Gobind Singh.  Este último declara al Gurú granth sahib, la Biblia de los sijs, como el eterno Gurú para toda la eternidad.  La abreviación neo. significa neologismo.

2bhai  s.m.  Hermano en el sentido religioso.

3baloche   adj. y s.m. y f.  Oriundo y procedente del país Balochestán.

4 paises.  s. m.   Fracción de una rupia, o la moneda de la India.

5 tilak   s.f.  Una huella de azafrán puesta en la frente con el dedo de la mano.

6 slok  s.m. Título de una estrofa.  Copla.

7 langar   s.f.   Cocina o refectorio comunitario.  Es gratuita.  Existe una en cada gurdwara o templo.

8 punjabi  s.m.  El lenguaje del país Panjab. También, se le conoce como gurmukh, es decir, hablando por el gurú.

9 baba   s.m.  Tratamiento de cortesía que se antepone al nombre de pila masculino.  Es similar a la palabra don.

10 vaishnav    s.m.  El vegetarianismo.  Una fe.

11 sadhu   s.m.    Monje que acepta el vegetarianismo como una fe.

12 nigura    adj.     Sin ningún Gurú. Que no tiene Gurú.

13 Satgur  s.m.   Mi Señor.   Gurú.

14 bibi   s.f.  Tratamiento de cortesía que se antepone al nombre de pila femenino.  Es similar  a la palabra doña.

15  ji  [yi]  suf.   Denota respeto y cariño; por ejemplo:  ancianito.

16 darshan  s.f.   Vista santa del Gurú.  La experiencia de poder ver  en persona al Gurú y sentir su santidad.

17 dal   s.m.  Un platillo de frijol sazonado con  curry.

18 Gurbani    s.f.     Palabra Divina. Enunciada por el Gurú.

 19 Sodar  s.f.   Sección del Gurú grant sahib.  Se reza por el atardecer.  Se le conoce también como las “Rehras”.

 20 kirtan   s.m.p.    Cantos devotos recitados en común y con acompañamientos musicales. Se recitan en el gurdwara.  Divinas barras de música.

 21 jat  s.m.   Campesino.  Residente de Khahira.

22 paise    s. m.   Fracción de una rupia, o la moneda de la India.

 23 tilak  s.f.  Una huella de azafrán puesta en la frente con el dedo de la mano.  Señala al  nuevo iniciado al Gurúado.