EL GURÚ HAR KISHEN

(1656-1664; Gurúado1  1661-1664) 

            El Gurú Har Kishen, que era el segundo y el hijo más joven del Gurú Har Rai y Mata Krishen Kaur, nació en Kiratpur el 7 de sawan o julio de 1656. La razón por la cual Ram Rai no resultó seleccionado  ya se ha dado en el capítulo anterior.  A Har Kishen se le  nombró el Gurú cuando él tenía cinco años y tres meses de edad.

            Ram Rai estaba en la corte del Emperador de Delhi y, cuando las noticias del ascenso de Har Kishen  al Gurúado  le llegaron,  se llenó de celos. El masand2  Gurdas3  que asistía a  Ram lo consoló, “No hay ninguna necesidad de estar triste.  Vosotros tenéis muchos fieles en esta parte del país. Aun el Emperador os tiene en honor.” Ram Rai no estaba satisfecho, “¿Acaso no entendéis vosotros que al darse cuenta  los sijs de este país que el nombramiento de Gurú   se le ha dado a mi hermano más joven, ellos me rechazarán y se irán con él?” Sin embargo, Ram Rai actuó bajo la sugerencia de Gurdas y envió a sus discípulos por toda dirección para proclamar su ascenso y recoger las ofrendas de los creyentes. Sus discípulos viajaron por  los cuatro horizontes para anunciar el ascenso de Ram Rai a Gurú, pero los sijs que sabían de la sucesión propia a Gurú, se negaron a aceptar a Ram Rai como el Gurú. En ese momento Ram Rai decidió presentar su caso ante el Emperador. Se dirigió con las siguientes pa-labras a Aurangzeb, “Su Excelencia, mi padre ha nombrado a mi hermano más joven como su sucesor y  mi hermano ha tomado ahora la posesión del trono, las propiedades y las ofrendas. Este infortunio me ha ocurrido a razón de  mi lealtad a su Majestad. Por tal lealtad, mi padre se oponía a vuestro reino  y al morir, le pidió a mi hermano más joven nunca reconciliarse  con vos y jamás postrarse ante vuestro rostro.  Imploro a su Excelencia que lo convoques a Delhi y le pidas que lleve a cabo milagros como yo lo he hecho.”

            Esta situación le presentaba al mismo Emperador una buena oportunidad para promover su propia misión religiosa. Aurangzeb deseaba  convertir a todos los hindúes al Islam, pero temía el fracaso en el Panjab porque el pueblo allí veneraba marcadamente al Gurú. Si el Emperador obraba para facilitar el Gurúado a Ram Rai y, por medio de éste, podía como resultado extender la fe islámica en el Panjab, o si a lo menos  tenía éxito en agudizar la lucha entre los dos hermanos y éstos perecieran de una intestina matanza, el propósito islámico mismo saldría servido. 

            Habiendo ideado este infernal plan, Aurangzeb llamó al rajá Jai Singh de Ambar (Jaipur) y le pidió que convocara al Gurú Har Kishen.  Le dijo,  “Deseo verlo en vivo. Tened cuidado de que se le trate al Gurú con todo el respeto durante su jornada.”  Ram Rai se puso feliz de escuchar la orden del Emperador por medio de la cual se citaba a su hermano menor ante la corte real.

            Muchos escritores han declarado su escepticismo sobre el hecho de que, siendo un niño, el Gurú Har Kishen poseyera altos conocimientos y  enseñara con suma confianza a aquellos que le preguntaban de la  verdad.  Sin embargo, los intelectuales  no pueden entender la santidad del Gurúado ya que ellos atribuyen todo acontecimiento a la edad, la inteligencia y la experiencia de una persona.  Debe notarse aquí que el Gurú Har Kishen, debido a sus prerrogativas divinas, tenía poderes espirituales a la edad de cinco años. Sus logros espirituales provenían de su estado de serle otorgado el Gurúado.  Como se ha explicado anteriormente en las Sagradas Escrituras de los sijs, la palabra Gurú quiere decir Yot o Luz Divina; una vez instalado un sij en el Gurúado, no  tienen ningún mayor valor ni  la edad ni la inteligencia, ni  la  experiencia, de la persona. Entonces, la Luz Divina trabaja en esa persona. El poder de la Luz Divina está más allá del alcance de la inteligencia humana. La intelligentsia no puede percibir o comprender el poder de la Luz Divina únicamente por medio de basarse  en los medios del conocimiento técnico. Nuestro llamado conocimiento técnico, o la inteligencia, es en verdad  “el-yo-soy”, o el velo de ego. Dios está por todas partes y también dentro de nosotros, pero este velo de ego nos separa de Él y nos obscurece la verdad. Según la Gurmat,4  el ser humano, como la esposa, y Dios, como el Esposo, viven juntos, mas el velo de ego los separa. Cuando este velo del ego es roto por la gracia del perfecto Gurú, la esposa descubre al Amado, Dios:

                       

            La  esposa y el Esposo viven juntos,

            mas el velo  de ego se interpone  entre ellos;

            cuando el perfecto Gurú rompe el velo de ego,

            ¡Oh Nânak, descubrimos  nosotros a nuestro Amado, Dios!

                       

                        —“Malar mohalla 4”,  1263

            Únicamente la gracia del Gurú abre nuestros ojos espirituales con los cuales podemos percibir al Incomprensible y entrar en la fase de la Beatitud Eterna:

                        Bisman bism bhaey bismad, Jin bujhaya tis aya swad.

   

                                                —“Gauri sukhmani mohalla 5, 16-8”,   285

 

                        El hombre y la mujer se asombran

                        de las maravillas sobre maravillas

                        en la Creación,

                        pero únicamente quien  conoce a Dios

                        logra la beatitud.

                                    —Traducción de la cita de arriba

            Para alcanzar esa fase, la persona debe primero buscar la gracia del Gurú.  Para lograrla, uno debe abandonar el sentimiento del egoísmo y el orgullo fomentado por el conocimiento técnico; y luego, uno se somete y  se rinde incondicionalmente ante el Gurú, y le ruega por su  gracia. La respuesta a la pregunta de cómo el Gurú a la edad de cinco años podía poseer logros de semejante alta magnitud yace no en  el razonamiento de una mente egoísta,  sino en la visión espiritual.  La  respuesta respecto al poder espiritual del joven Gurú yace en el entender que el Gurú, aunque humano en cuerpo, es Divino en el Espíritu. La mente egoísta de los llamados estudiosos les prohíbe que entiendan la Divinidad del Gurú. Mientras que la mente humana siga  bajo la intoxicación del egoísmo, el ciclo de los argumentos sobre la inteligencia continuará y una persona nunca podrá percibir el poder de la Luz Divina, no podrá comprender a Dios y no podrá  tener ningún conocimiento de Él.  A consecuencia, la mente egoísta  continuará preguntándose cómo un Gurú de cinco años podía realizar los susodichos actos sobrenaturales.

            El rajá Jai Singh había oído previamente las alabanzas hechas al Gurú y, por consiguiente, le agradecía la posibilidad de conocerlo y de escuchar sus enseñanzas. Él envió a su emisario a Kiratpur para pedirle al Gurú que viniera a Delhi. Har Kishen rechazó la invitación, pues su padre le había prohibido presentarse ante el Emperador. El rajá Jai Singh envió en seguida este mensaje, “El rajá Jai Singh humildemente le ruega al Gurú venir a Delhi para que el rajá y los sijs seguidores del Gurú puedan mirarlo. El Gurú puede actuar como le agrade respecto a la reunión con el Emperador.”  Se dejó muy claro por el emisario de Jai Singh que al Gurú no se le comprometía reunirse con el Emperador.

            El Gurú partió de Kiratpur. En el camino esperó a algunos  sijs que habían llegado a Kiratpur  después de la salida a la corte del Emperador. Entre ellos se encontraban varios mancos y leprosos, a  quienes todos él curó con el tacto de sus manos. En Panjokhra, una aldea cerca de Ambala, llegó un orgu-lloso sabio brahmán que, sin incluso saludar al Gurú, se sentó enfrente de su persona. Dijo a continuación,  “Vosotros, quien os llamáis Sri5  Har Kishen, debéis ser más poderoso que  el Dios  Krishna. Traducid por tanto el Gita para mí.”   En esa ocasión,  estaba de pie allí cerca un hombre mudo y analfabeto, Chhaju, quien era oriundo del mismo pueblo del brahmán. Chhaju servía  agua en la Langar6  del Gurú la cual estaba situada en el área en donde Har Kishen  se había acampado. Al brahmán el Gurú le preguntó si él mismo debía traducir el Gita o podía pedírselo a Chhaju.  El brahmán pensó: Chhaju que no puede ni siquiera hablar ¿cómo podrá él traducirlo?  Después de una breve pausa, el brahám contestó que Chhaju debía hacerlo. El Gurú siempre  llevaba consigo un bastón.  Llamó a Chhaju,  colocó el bastón sobre  la cabeza del analfabeto mudo y le pidió que contestara él las preguntas del brahmán. Al absoluto asombro del brahmán, Chhaju explicó en detalle cada y todo verso que el brahmán presentó. Al presenciar esto,  el brahmán cayó ante los pies de loto del Gurú y se disculpó por su conducta indiscreta.

            Cuando el Gurú llegó a Delhi, fue recibido por el rajá Jai Singh quien, pies desnudos,  vino a conocer al Gurú. Le pidió al Gurú que se quedara en el palacio. Ese edificio es ahora conocido como el gurdwara7  Bangla Sahib en la Nueva  Delhi de hoy en día. Miles de personas de la ciudad vinieron a experimentar  una  darshan8  del Gurú. Al enfermo se le sanó y a aquellos en dolor se les consoló únicamente con la mera vista del santo Maestro.

            Al llegar el Gurú, el Emperador Aurangzeb le envió regalos y expresó el deseo de verlo, mas  la invitación se le fue rechazada. El Gurú dijo al mensajero, “Mi hermano mayor, Ram Rai, convive con el Emperador y él lleva a cabo todos los deseos políticos de su Majestad. Vale más que yo no me entrometa con él.  La misión mía es predicar el verdadero Nombre. Ram Rai lleva  una enemistad conmigo a causa del Gurúado y si el Emperador muestra algún favor hacia mí,  mi hermano mayor se volverá más hostil contra mí.  Por tanto, vale más evitar graves disensiones en la familia. Por ésta y otras razones más,   mi padre me prohibió conocer al Emperador.”

            Al siguiente día, el hijo del Emperador, el príncipe Muazzam, visitó al Gurú y le comunicó el deseo de su padre de ver al Gurú.  En su respuesta, Har Kishen puso énfasis en que él ya había dado la razón por la cual no podía reunirse con el Emperador. Si Aurangzeb deseaba alguna instrucción religiosa, el Gurú se la daría vía el príncipe. Si el Emperador entendía las lecciones religiosas y actuaba a base de ellas, la bendición del Gurú Nânak descendería sobre Aurangzeb  y sería él feliz. El príncipe pidió la instrucción religiosa y el Gurú dictó la siguiente sabad9 del Gurú Nânak:

                        Si el Verdadero Dios no mora en nuestro corazón,

                        ¿qué es comer,  qué es vestir,

                        qué es la fruta,  qué es la clara mantequilla  y

                        la dulce melaza, qué es la fina harina y

                        qué es la carne,  qué es la prenda,

                        qué  es el agradable sofá para cobrar y arrullarse,

                        qué es el ejército, qué es el portador de la macis y

                        qué  es el sirviente, y qué es un  palacio para morar? 

                        Nânak, excepto por el verdadero Nombre,

                        todas las cosas son perecederas.

                           

                                    —“Var  majh ki mohalla 1”, 142

            Siguiendo las instrucciones del Emperador Aurangzeb, el rajá Jai Singh quedó de acuerdo de llevar a cabo una prueba para averiguar si el Gurú  poseía algún poder sobrehumano. Su primera rani10  se vistió como una  doncella sirvienta y se sentó entre otras doncellas sirvientas y reinas. Se le pidió al Gurú identificar a la primera rani, ¡lo cual hizo inmediatamente!  Atestiguando esto, el rajá Jai Singh y todas sus reinas reconocieron el poder espiritual del Gurú.

            El cólera y la viruela se extendían rabiosamente por Delhi en esa época. El Gurú pidió que se utilizaran todas las ofrendas para reducir el sufrimiento de los  pobres. Se distribuyó la comida, la medicina y la ropa a los pobres y los enfermos. De esta manera, se ganó a muchos  fieles.

            Poco después del susodicho hecho, el Gurú cayó enfermo de una alta  fiebre, a la cual le siguió la viruela.11   Su madre se sentó a su lado y le imploró, “Hijo mío, ¿por qué tenéis la intención de lograr vuestra muerte? Hace muy poco tiempo que se os ha dado el trono del Gurú,  apenas sois un niño y es demasiado temprano para vosotros partir.” El Gurú contestó, “Haced a un lado el ansia. Mi salud está en su Voluntad. Él es el Labrador de su Cosecha.  Es su Placer y, a veces, Él  recoge la cosecha cuando todavía está verde o medio-verde y, en otros casos, cuando ya está madura. El Creador hará lo que le parezca mejor.”

            El Gurú estuvo enfermo durante varios días. Har Kishen sabía que su fin  había llegado y pidió cinco paises12 y un coco. Alzó y movió la mano tres veces en el aire como circunvalando la señal de nombrar a su sucesor y dijo, Baba Bakale,13  frase que significaba que a su sucesor se le podría encontrar en la aldea de Bakala.   En seguida, el Gurú  respiró por última vez  el 30 de chet o marzo de 1664. Su cuerpo fue incinerado a la orilla del río Jamna, donde ahora existe el gurdwara llamado Bala Sahib.

   

 

 

1 Gurúado   s.m.   Neo.  Período de liderazgo religioso por parte de un Gurú.  Administración,  gobierno, magisterio de un Gurú.  El gurúado es similar al papado del Papa en la Iglesia  Católica.  Junto con la labor fundadora del primer Gurú,  Nânak Dev, la religión sij ha  tenido diez Gurús, siendo los otros nueve:  Angad Dev, Amar Das, Ram Das, Arjan Dev, Har Gobind, Har Rai, Har Kishen, Tegh Bahadur y Gobind Singh.  Este último declara al   Gurú granth sahib, la Biblia de los sijs, como el eterno Gurú para toda la eternidad.  La abreviación neo. significa neologismo.

2 masand:  s.m.  Un tipo de sacerdote sij de una época pasada.   La palabra masand parece haber  originado de la frase Mas Nad  la cual es la forma más corta de Masnedi-Ali,  o su Excelencia, el título que a menudo se les daba a los gobernadores mongoles. 

3 Este Gurdas es alguien diferente al bhai Gurdas. La palabra bhai significa hermano en el sentido religioso.

4 Gurmat  s.f.  La doctrina del Gurú.

6 langar   s.f.   Cocina o refectorio comunitario.  Dentro del sijismo, se trata de la institución la Langar del Gurú, o la Cocina Gratuita.   Es gratuita.  Existe una en cada gurdwara o templo.

7 gurdwara   s.m.   Casa o templo del Gurú.   Centro sij de reunión y de oración.

8 darshan  s.f.   Vista santa del Gurú.  La experiencia de poder ver  en persona al Gurú y sentir su santidad.

9 sabad  s.f.    Estrofa.    

10 rani    s.f.  Esposa del rajá.

11 Se dice que la viruela había arrasado tanto a Delhi que el Gurú, de pura compasión humana, tomó la viruela para su propio cuerpo  y absolvió de ella a los habitantes de Delhi. El rajá Jai Singh mandó excavar un estanque. El Gurú se remojó los pies  en el agua del estanque y, desde entonces, cualquiera que se bañe en esa agua resulta curado de la viruela.

12 paises.  s. m.   Fracción de una rupia, o la moneda de la India.

13 La  e  final  en la palabra Bakale significa que es de la aldea Bakala.