EL GURÚ TEGH BAHADUR

 (1621-1675; Gurúado1  1664-1675)

            La frase “Baba Bakale” era la única pista que dejo el Gurú Har Kishen para encontrar a su sucesor. Cuando esta frase llegó a la aldea de  Bakala, veintidós miembros del clan sodhis,2  incluso baba3  Dhir Mal, el nieto del Gurú Har Gobind,  abrieron un despacho y se declararon, cada uno, el noveno Gurú. Los sijs  estaban en gran confusión cuando no pudieron acertar quién era el Gurú verdadero. Del distrito Jehlem, Makhan Shah Labana era un comerciante. Cuando su nave llena de mercancía se estaba hundiendo, invocó el nombre del Gurú Nânak y prometió que ofrecería quinientas mohars4 si la nave llegaba a la costa sin hundirse.  (Algunos dicen que prometió 101.)  Makhan Shah llegó  a la aldea de Bakala para pagar su ofrenda al Gurú. Se quedó sorprendido al encontrar que veintidós sodhis se habían instalado, cada uno, como el Gurú. En ese estado de confusión e incertidumbre, Makhan Shar resolvió procesar a los aspiradores. Planeó poner dos mohars ante cada aspirante y, siendo el Pescador de Corazones, el Gurú verdadero pediría el saldo de la ofrenda prometida. Makhan Shah visitó a todos los 22  aspirantes y a cada uno le ofreció las dos mohars, sin embargo, ninguno  de ellos preguntó por el saldo.  

            A continuación,  inquirió Makhan Shah  si había alguien más en Bakala. Alguien le informó sobre  Tegh Bahadur. Makhan Shah lo fue a visitar y como ya acostumbrado, hizo su ofrenda  de los dos mohars de oros.  Ante esta ofrenda, Tegh Bahadur preguntó, “¿Por qué ahora, oh  sij, intentáis vosotros engatusar al Gurú presentándole únicamente dos mohars de oro? ¿Dónde está el saldo de los quinientos mohars de oro que vosotros prometisteis cuando  vuestra  nave se estaba hundiendo?” Mukhan Shah se encantó de oír esto y se postró ante el Gurú.  Se subió entonces al tejado de la casa y gritó:  ¡Gurú Ladho! ¡Gurú Ladho!  Es decir:  ¡Yo he encontrado al Gurú!  ¡Yo he encontrado el Gurú!

            El Gurú Tegh Bahadur fue el quinto y el hijo más joven del Gurú Har Gobind.   Nació el primero de vaisach o abril de 1621 a Mata Nânaki en Amritsar.  Fue casado a Mata Gujri, la hija de Lal Chand de Kartarpur,  en el distrito de  Jullundhur. Después de la muerte del Gurú Har Gobind, Tegh Bahandur, su madre Mata Nânaki y la esposa de él  se fueron a vivir a Bakala.

            El descubrimiento del Gurú verdadero por parte de Makhan Shah puso el fin a las  aspiraciones de los Gurús falsos. Dhir Mal no pudo reconci-liarse con la situación verdadera  y tomó la determinación de obtener el  Gurúado por la fuerza. Un día él le comunicó  sus sentimientos a su masand,5  Sihan, quien le prometió acabar con su enemigo—el Gurú.   Como consecuencia,  el masand junto con unas veintenas de personas planearon matar al Gurú. Sihan le disparó y la bala dio en el  hombro del Gurú, pero no lo hirió seriamente; Tegh Bahadur  permaneció tranquilo y lleno de seneridad. Los otros  hombres saquearon la propiedad del Gurú y se marcharon. Cuando Makhan Shah se  dio cuenta de este incidente, procedió con un grupo de sijs a la residencia de Dhir Mal.  Éste había cerrado muy bien las puertas de su casa, pero el grupo las abrió a la fuerza, atraparon a Dhir Mal junto con sus cómplices, ataron por detrás  las manos de su masand  y los llevaron a todos frente al Gurú.  De regreso, se llevaron todas las pertenencias del Gurú y se trajeron también  las  de  Dhir Mal.  Cargaron con la copia original del Adi granth,  la cual estaba en posesión  de Dhir Mal y se la dieron al Gurú. Por su parte, el masand Sihan se puso a los pies  del Gurú y le pidió perdón por sus pecados. El Gurú perdonó al masand y ordenó a Makhan Shah que le devolviera todas sus pertenencias a Dhir Mal,  incluso el  Adi granth. Les predicó a Makhan Shah y a sus otros sijs que el sagrado Gurú  Nânak les había dado la riqueza de Nam y que eso era suficiente para todas sus necesidades.

EL GURÚ VISITA A  AMRITSAR

            Cuando el Gurú Har Gobind trasladó su centro de operaciones a Kiratpur, la mayoría de sus discípulos se había mudado  también junto con él a ese lugar y el Templo Dorado en Amritsar cayó  a fin de cuentas en manos de los impostores  como  Harji Minas. En maghar o noviembre de 1664, el Gurú Tegh Bahadur visitó a Amritsar.  Se  bañó en el estanque sagrado,  pero los pujaris6  cerraron las  puertas del Har Mandar ante su presencia.  Con calma, Tegh Bahadur lo tomó en cuenta  y comentó que ellos eran los que estaban podridos por dentro y, por la  avaricia de las ofrendas, los que   habían entrado al templo. Cuando estas noticias se extendieron, los residentes de Amritsar lo visitaron en grupo y vaciaron su alma ante los pies del Gurú. Las mujeres de la ciudad tomaron la delantera, le dieron la bienvenida cantándole los himnos del mismo Gurú y lo acompañaron con canciones todo el camino hacia la aldea llamada Wadala o Walla,  donde se hospedó en la  humilde morada de un devoto discípulo. El Maestro bendijo a las mujeres de Amritsar y a Amritsar mismo. Al haber presenciado su   devoción,  las bendijo con estas palabras, “El  amor de Dios y su devoción morará entre vosotras para siempre.”

LA FUNDACIÓN DE LA CIUDAD DE ANANDPUR

            Al salir de Amritsar, el Gurú pasó por las regiones de Majha y Malwa  antes de llegar a Kiratpur por ahí en jeith o mayo de  1665.   Asistió a las exequias del rajá de Bilaspur, Dip Singh,  y expresó su deseo de construir una nueva colonia  junto a Kiratpur y  comunicó también el deseo de  comprar un terreno apropiado para tal propósito. De Bilaspur, la rani7  ofreció donar el sitio de Makhowal.  La oferta fue aceptada bajo un insignificante precio  de unas quinientas rupias de pago. El primer ladrillo de los cimientos para la nueva  colonia de Chak Nânaki fue colocado en harh o  junio de 1665. Se le nombró así a la colonia en veneración de la madre del Gurú. Con el curso del tiempo, el bello pueblo de Anandpur creció alrededor de Chak Nânaki.

EL GURÚ EN GIRA MISIONERA

            Después de cimentar la nueva colonia, el Gurú no se quedó allí mucho tiempo. Sin embargo, le confió el trabajo de la construcción de la colonia a  sus seguidores más dignos de su confianza. Se dice que el Gurú emprendió una gira misionera por el este en respuesta a la invitación de sus sijs en esa  área:  el bhai8  Bulaki Das y el bhai Hulas Chand, ambos de Dacca; y el bhai Darbara y el bhai  Chain Sukh, ambos de Patna. Estos sijs habían conocido al Gurú en Kiratpur y le  habían suplicado que, acompañado de su familia,  visitara las tierras en el este. Tegh Bahadur   partió de Anandpur en bhadron o agosto de 1665.

            Después de salir de Anandpur, atravesó por Ghanauli, Rupar, Dadoomajra y la aldea de  Lung,  y  llegó luego a Mulowal en el estado de Patiala.   La gente de  Mulowal se quejó ante él que  no tenían acceso cercano a agua para beber y que, por tal  razón, tenían que viajar largas distancias. Había un pozo cercano, pero el agua  estaba salobre y no era saludable. El Gurú les dijo que  repitieran primero  el  nombre de Dios,  sacaran luego el agua  y  la encontrarían pura y dulce.  Desde ese día,  el pozo daría agua dulce y es conocido como el pozo del Gurú.

            En seguida, el Gurú procedió a Pharwali, Handiaya, Bhandehar, Khiwa y Bhikki. Daba instrucción religiosa adondequiera que él  visitaba e instruía  a las personas a que no adoraran ídolos o tumbas, sino únicamente a  Un Dios,  el Incorpóreo. Él pasó por los pueblos de Dhaleo, Alisheir,  Khiala y llegó a Maur, donde le esperaba una gran concurrencia de gente a quienes les predicó del Verdadero Nombre. Él convenció a la gente que hiciera allí un pozo.   Visitó entonces a Maisarkhana y en seguida a  Sabo ki Talwandi—ahora conocido como Damdama Sahib;   luego viajó a Kot Dharmwala, Bachhoana,  Gobindpura, Sangheri, Gurna;  y llegó a Dhamdhan en la extensión de  Bangar. El Gurú presentó al chaudhri9  o señor de la ladea con fondos para que se construyera un  pozo y un dharamsala10   para recibir a viajeros.

            El Gurú venía acompañado de un sij, Ramdev, quien estaba  totalmente consagrado a su servicio. Él sacaba agua, traía desde el bosque leña para la cocina y llevaba a cabo todos los servicios necesitados por el Gurú. Ramdev siempre portaba un cojincillo sobre la cabeza para cargar mandados y éste andaba continuamente húmedo de cargar agua;  a consecuencia, traía la cabeza llena de lesiones. Un día cuando bajaba de la cabeza el cántaro lleno de agua, se le cayeron  el cojincillo y el turbante y se le vieron salir gusanos de una herida en la cabeza. El Gurú se enteró y mando por él.  Estando Tegh Bahadur contento por la devoción hacia él por parte de Ramdev, el Gurú le dio una túnica de  honor, lo nombró el bhai Mihan y le prometió que él sería un mahant11 o superior en la orden religiosa. Bajo la instrucción del Gurú, Ramdev predicó la  religión sij. A sus descendientes ahora se les llama Mihan Shahi o Mihan Dasiay.

            El Gurú procedió  luego a Tekpur y se quedó por unos días en la casa de un carpintero, quien  lo  acompañó hasta Kaithal. Visitó a Barna y predicó allí contra el uso del tabaco.

EL GURÚ EN KURUKSHETRA

            El Gurú llegó a Kurukshetra en la ocasión de un eclipse solar. Fue recibido con gran honor y distinción por todos los hombres santos presentes. Durante su estancia, el Gurú  predicó el Verdadero Nombre. De allí, se fue a Bani Badarpur donde contribuyó dinero para la excavación de un pozo. Poco después,  cruzó el río Jamna y en el camino, participó en una excursión de caza. Mató a un animal, lo colgó en su silla de montar y llegó a la aldea Kara Manak,  donde vivía un santo llamado Maluk Das.  Habiendo oído que el Gurú había cazado y matado a los animales, Maluk Das se negó a verlo.  Se dice que cuando Maluk Das ofreció comida a su venerado ídolo, al siguiente día la encontró convertida en carne.  Creyó él que era un milagro realizado por el Gurú.  En seguida, quiso ver al Gurú y postrarse ante él,  mas Maluk Das creía que, siendo el Gurú el Pescador de Corazones, Tegh Bahadur debería enviar por él.  Sabiendo lo qué pasaba en la mente de Maluk Das, el Gurú envió a sus sijs y una palki12  para  que se lo trajeran.   Maluk Das fue a ver al Gurú, recibió instrucción religiosa y  la  iniciación sij.  Con el tiempo, se convirtió en uno de sus seguidores más consagrados.

EL GURÚ EN UTTER PRADESH 

            De Kara Manak,  el Gurú  procedió a Mathura y llegó a Agra. Ahora se encuentra allí un gurdwara13 que simboliza la venerada visita.  Cruzando Itawa,  llegó a Kanpur donde hay un gurdwara a la orilla del Ganges. Luego llegó a Priyag—Allahabad.  La madre del Gurú le dijo que su difunto marido el Gurú Har Gobind le había prometido que un gran y venerado ser nacería en la casa del Gurú Tegh  Bahadur y, por lo tanto,  ella estaba esperando ese evento.  Contestó el Gurú que tal  deseo se cumpliría pronto, mas por ahora ella tenía que meditar constantemente en el  Gurú Nânak.   Se quedó  Tegh Bahadur unos seis meses en Priyag y para la gran  alegría de su madre, la esposa del Gurú salió embarazada. De Priyag, Tegh Bahadur  procedió a  Mirzapur, donde hay un gurdwara a la orilla del Ganges. Llegó a Banaras o Kashi  y se quedó en Resham Katra, donde un gurdwara marca la memoria del Gurú.  Cientos de personas vinieron a contemplarlo.

EL  GURÚ EN LA PROVINCIA DE BIHAR

            El Gurú llegó al pueblo de Sasram donde vivía un discípulo muy devoto llamado Chacha Phagoo, quien había construido una mansión y había colocado dentro de ella  una extraordinaria cama  para el Gurú. Todas las mañanas el devoto perfumaba la casa  y encerraba inmediatamente  las puertas, declarando que él no viviría en ella hasta que el Gurú viniera, entrara a la casa y la santificara con sus pasos.  El deseo de  Chacha Phagoo se cumplió cuando tuvo la dicha de hospedar al Gurú en su  mansión.

            Tegh Bahadur procedió a Gaya.  Allí, un grupo de brahmanes se encontró con el Gurú.  Le explicaron las virtudes de la peregrinación a Gaya.  Le dijeron que si se le ofrecían bultos de cebada a los brahmanes en Gaya para que se les honrara a las  almas de los antepasados, estos últimos se irían al cielo aun cuando ellos ya estaban  en el infierno. Así que los brahmanes presionaron al Gurú para que les diera dinero  y ellos pudieran realizar semejante ceremonia para él.   Tegh Bahadur se negó  a  aceptar el argumento de ellos; más bien,  les exhortó a meditar en Dios y los instruyó sobre el conocimiento divino. 

            El Gurú visitó luego a Patna y, a un principio, acampó en un jardín fuera de la  ciudad.   Ese lugar se llama Gurú ka Bag.  El bhai Jaita, un discípulo devoto,  invitó al Gurú a su propia residencia. El Maestro dio instrucciones religiosas a la  gente. Un día el Gurú le dijo a su madre, Mata Nânaki,  que había muchos sijs  que le esperaban en una tierra distante y, por tanto,  él debía ir a visitarlos.  Él  quería que su familia permaneciera en Patna.  Ante el reproche y la discusión, el  Gurú le dijo a su esposa, “La profecía de mi padre está por ser realizada. Un  hijo os nacerá a vosotros.   El  será reconocido y poderoso, extenderá la fe, establecerá la  supremacía de los sijs, desarraigará a lo malvado y destruirá a los enemigos de  la verdad y  la verdadera  religión.  Sufriréis vosotros grandes dificultades si viajáis conmigo.  Vivid contenta aquí.”

            El Gurú le ofreció palabras de consuelo a su madre y a su esposa. Dejándolas bajo el cuidado de su cuñado Kirpal Chand,  les dijo adiós y se puso en marcha hacia Munger, Bhagalpur y Rajmahal.

EL GURÚ VA A BENGAL   

            El Gurú llegó a Maldah donde se quedó con un sij que era confitero.  De Maldah viajó a Murshidabad y, luego, la siguiente parada fue en Dacca.  Vivía allí  un devoto masand llamado Bulaki Das, cuya madre había preparado un bello diván para el Gurú. Sabiendo de su devoción, el Gurú visitó la residencia. Ella se llenó de alegría y se postró a los pies del gurú.  Él la bendijo por su  devoción.  Los habitantes sijs llegaron en multitudes a contemplar al  Gurú y a recibir  su instrucción y sus bendiciones.  Él  les  pidió  que cons-

truyeran un dharamsala o un gurdwara14 en su ciudad donde deberían ser cantadas  las alabanzas a Dios.

            El rajá Ram Singh visitó al Gurú y le dijo,  “Los habitantes de Kamrup y Assam se han  rebelado contra el dominio de Delhi.  Hace poco, el Emperador mandó  a Mir Jumla para que reprimiera la rebelión,  pero después de algún éxito, murió Jumba antes de llegar a Dacca y exactamente cuando ya venía en su jornada de regreso.  Ahora, el Emperador me ha ordenado a mí marchar  y  retomar  las tierras de Kamrup.  Si yo reconquisto ese territorio, será una adición  a la soberanía del Emperador, mas si yo  muero,  el Emperador puede anexar mi entero dominio de Rajputana. ¡Oh verdadero Rey!  He venido a buscar la protección ante vuestros santos pies.”

            El Gurú le contestó,  “El Nombre de Dios es la medicina para todas las enfermedades.   Esto entendido,  a cada instante meditad en el Nombre.  El Gurú Nânak os ayudará y reconquistaréis Kamrup.”

            El rajá Ram Singh y el Gurú se fueron de  Dacca y llegaron a Dhubri.  El Gurú acampó allí y el rajá Ram Singh salió en busca de la ciudad de Rangmati a la orilla del río  Brahamputra. Un poco después, se inició  la batalla entre el ejército de rajá Ram Singh y el ejército del rey de Kamrup.  La victoria decisiva de las fuerzas del rajá  no fue fácil debido a  la dificultad del terreno montañoso, el clima y   la lluviosa  temporada.

            Además del ataque militar, el rey de Kamrup empezó también a enunciar conjuros y  hacer hechizos.  Envió  traer a todas las mujeres de su reino que poseían poderes  mágicos, pero ninguna tuvo éxito. Después de eso, el rey de Kamrup fue a rezar al templo de la diosa Kamakhsha. En esos días, su suegra tuvo una visión en donde la diosa le dijo, “El Gurú ha nacido para esta época.  En su trono se sienta ahora el Gurú Tegh Bahadur.  El rajá Ram Singh se ha vuelto su discípulo. El Gurú  es soberano y nadie tiene el  suficiente poder para oponerse con éxito a él.  Id y hacedle  homenaje  al Gurú. Pedidle perdón.  De otro modo,  tu mando perecerá.” 

            El rey de Kamrup viajó al campamento de Tegh Bahadur y después de postrarse ante el Gurú,  le  dijo que había venido por orden de la diosa Kamakhsha para pedirle  perdón y protección.  Le imploró al Gurú que no le permitiera caer bajo el poder de los musulmanes.  Por su parte, el Gurú le contestó que el rajá Ram Singh era una persona muy religiosa y que debería conocerlo en persona. Al mismo tiempo, el Gurú  le dijo al rey que no  temiera, pues su imperio tendría vida permanente.

            El Gurú mandó a llamar al rajá Ram Singh. Tanto el rajá como Tegh Bahadur  fueron recibidos por el rey de una manera amistosa. El Gurú se sentó, colocó  a los dos nobles en conflicto a cada lado de su persona y logró forjar poco después una reconciliación. Clavando su daga en la tierra, el Gurú  declaró, “Dejemos que el territorio a este lado pertenezca al Emperador y el territorio al otro lado quede bajo el  rey de Kamrup.  Altamente recomiendo que ambos monarcas se olviden de la enemistad.”  Los dos nobles aceptaron el convenio y se evitó bajo mutuo acuerdo el serio derramamiento de sangre a ambos lados.

            El Gurú le informó al rajá Ram Singh que el Gurú Nânak había visitado a Dhubri  y lo había hecho puro y santo por medio de sus pasos. Además, el Gurú le  pidió a Ram Singh que cada uno de sus soldados trajera  el escudo cinco veces lleno de tierra para formar una alta mesa de tierra en memoria del fundador de  la religión sij. Poco después, se construyó un pabellón  en la cima de la mesa de tierra. El Gurú se quedó en el dominio del rajá unos días más. Habiendo escuchado de la fama del Gurú,  las multitudes llegaron de cerca y de lejos a verlo y también para recibir instrucción  religiosa. Habiendo oído de las alabanzas para con el Gurú, el rajá Ram de la provincia de Assam vino a hacerle un homenaje.  Este rajá no tenía descendencia y estaba deseoso de un hijo. Trajo  a sus ranis  con él  y después de postrarse ante el Gurú, le suplicó,  “O verdadero rey, guía hacia la orilla a esta nave que se hunde.” El Gurú se quitó su anillo de sello y estampó su icono en la cadera del rajá y le dijo,  “El icono de  mi sello aparecerá en la frente de tu  hijo.  De ese modo,  vos sabréis que es el Gurú Nânak quien, misericordiosamente, os ha concedido descendencia.”

            Mientras estuvo en  Assam,15  el Gurú también  visitó a:  Cooch Behar, Chander, Bhanga, Kishen Ganj y Purnea.

EL NACIMIENTO DE UN HIJO

            Mientras el Gurú estaba en Dacca,  desde  Patna  un mensajero llegó  para avisarle  del nacimiento de su hijo. Nació  en Patna el séptimo día de la primera mitad del mes de  poh o diciembre, Sambat16 1723—el 26 de  diciembre de 1666. Antes de su salida inicial,  el Gurú ya le había pedido a su esposa que, al bebé anunciado a nacer durante su ausencia,  le diera el nombre de Gobind Rai.  El Gurú le escribió una carta a  la Sangat17  sij de Patna donde les agradecía por haber cuidado a su familia mientras que él viajaba. 

            Vivía en la ciudad de Kuhram un santo musulmán, Bhikan Shah. En la mañana  del nacimiento de Gobind Rai, Bhikan Shah puso la vista e hizo una reverencia hacia el  este—Patna. Sus discípulos le preguntaron  por qué él hacía la reverencia  hacia el  este, lo cual  era contrario a la costumbre musulmana. Bhikan Shah contestó que acababa de  nacer un rey espiritual y temporal en el este quien iba a establecer la religión  verdadera y destruir todo el mal.  Junto con sus  discípulos, Bhikan Shah partió hacia Patna para contemplar al príncipe recién nacido. Poco después de llegar a Patna, el  santo musulmán  pidió una darshan18 del recién nacido. Cuando el niño fue traído ante él, Bhikan Shah se postró a los pies del príncipe bebé. Colocó frente a Gobind Rai  dos vasijas de barro cubiertas con muselina:  una contenía leche y la otra  agua.  El bebé tocó a ambas vasijas. Después de esto,  Bhikan Shah le dio las gracias a la familia por la oportunidad que se le dio para contemplar al niño y se preparó luego para irse. Le preguntaron qué significaban las dos vasijas. Bhikan Shah explicó que una vasija estaba reservada para los hindúes y la otra para los musulmanes. El santo musulmán quería saber si el bebé favorecía o  a los hindúes o a los musulmanes. Como el niño tocó a ambas vasijas, la acción significaba que Gobind Rai  moraría  entre ambos, los hindúes y los musulmanes, e incluiría a ambos grupos en su religión.

            Inmediatamente después  de enterarse del nacimiento de su hijo, el Gurú luego salió de provincia de Assam a principios de 1670 y atravesando a Bangaigaon, Siliguri y Kathiar, llegó a Patna. Después de dar  instrucciones a su cuñado Kirpal Chand, de Patna salió para el Panjab.  Viajó por  Jaunpur, Ayudhya, Lucknow, Shah, Jahanpur, Muradabad y llegó a Chack Nânaki—Anandpur.   En seguida, envió traer a su familia la cual  se reunió con él unos días después  en Anandpur.

LA CAMPAÑA DE AURANGZEB: PERSECUCIÓN RELIGIOSA

            Habiendo ascendido  al trono de la India por medio de encarcelar a su padre y asesinar a  sus hermanos, Aurangzeb decidió alentar las simpatías del sector fanático de sus  correligionarios. La idea era exterminar a los hindúes idólatras y convertir a  la India entera al Islam. Para lograr este objetivo,  puso en práctica  cuatro medidas fundamentales para tratar con los hindúes. Primeramente, les extendió arreglos  pacíficos; en segundo lugar, les ofreció dinero; en tercer lugar, les  amenazó con el  castigo; y por último,  intentó causar  el desacuerdo entre ellos. Cuando todas  estas medidas fallaron, acudió a la conversión forzada. Se les emitieron órdenes a los gobernadores de todas las provincias, pidiéndoles que  debían   destruir las escuelas y  los templos de los infieles y, de esta manera,  poner fin a actividades educativas así como  a las prácticas religiosas de los kafirs,19  o  no-musulmanes pero auto-creídos hindúes. En Mathura y Banaras, muchos templos  fueron destruidos.  Inclusive,  un  templo  sij en Buriya, Khizrabad (pargna20  de Sirhind), cayó demolido y  se  construyó una mezquita en su lugar. Por su lado, algunos sijs atacaron la mezquita y mataron al sacerdote. Los incidentes de conversión forzada se habían vuelto  ocurrencias cotidianas. Para obligar a todas y todos a la conversión al Islam, se adoptaron medidas posibles. En la colección de los impuestos, se inició con vigor un plan  lleno de prejuicios.  El impuesto llamado jaziya21  y los  impuestos de peregrinación fueron  reaplicados.  El derecho arancelario se les cobró al cinco por ciento a los hindúes  mientras que a los musulmanes se les cobraba únicamente la mitad de eso.

            Con su  campaña de persecución religiosa y conversión a punto de espada, el fervor proselitista de los oficiales  había enviado una ola de te-rror por todo el  país. Sher Afghan Khan, el virrey del Emperador de Cachemira, se propuso convertir a los hindúes cachemiranos por la fuerza e hizo una matanza de aquellos que se oponían a aceptar el Islam.  Incluso, los mahometanos que de una manera ayudaban a los hindúes, eran puestos a muerte sin ninguna misericordia.  En agonía extrema de presenciar tanta matanza, los sacerdotes brahmanes cachemiranos oraron a sus dioses. Se dice que éstos  oyeron una voz sobrenatural que les dijo,  “Gurú Nânak es el rey espiritual de esta época. El Gurú Tegh Bahadur se sienta en su trono. Vayan a él: el Gurú les protegerá el honor y la religión.”

LOS BRAHMANES CACHEMIRANOS VISITAN AL GURÚ

            Una comisión de pandits22 cachemiranos —brahmanes— visitó a Anandpur y entre lágrimas de agonía, le narraron al Maestro una historia de  penas y sufrimientos.  El hijo de ocho años del Gurú se presentó y preguntó a su padre por qué las personas   tenían lágrimas en los ojos. Tegh Bahadur contestó,  “El Emperador de la India está convirtiendo a los hindúes al Islam a punto de espada y no hay fin a la  miseria de estas personas.”

            “¿Que es el remedio, padre?”,  le preguntó el hijo.

            El Gurú contestó,  “Esto requiere un sacrificio—el sacrificio de un alma santa y suprema.”  Su hijo respondió, “Oh estimado padre,  ¿quién es  más santo que vosotros en esta época?  Id y ofreceos,  y salvad a  estas personas y a su religión.” Al oír esta sugerencia,  el Gurú le pidió a  los brahmanes cachemiranos que fueran con el Emperador y le hicieran la siguiente propuesta,  “El Gurú Tegh Bahadur, el noveno Gurú sij, ahora ocupa  el trono del gran Gurú Nânak, quién es el protector de la fe y la religión. Convertid a Tegh Bahadur a la religión musulmana y entonces,  todas las personas, inclusive nosotros, adoptaremos la fe del Islam bajo nuestro propio  acuerdo.”

CITAN AL  GURÚ  EN DELHI

            Los pandits obedecieron al Gurú y le comunicaron la propuesta al Emperador. Al  enterarse de ella, el Emperador quedó muy  complacido, pues pensaba que era más fácil convertir a una persona que a una nación. Respondió,  “Si el Gurú no se convierte en un musulmán, entonces nos mostrará por lo menos un milagro.”  El Emperador esperaba que una vez que el Gurú hubiera sido convertido al Islam, iba a haber, entre los hindúes y los sijs,  un gran incremento en el número de conversos. El  Emperador, por tanto,  envió a su emisario a invitar al Gurú a Delhi.  Tegh Bahadur recibió el mensaje del Emperador y escribió en respuesta que llegaría a Delhi una vez terminada la temporada de lluvias.

EL MARTIRIO DEL GURÚ TEGH BAHADUR

            El Gurú se despidió de su familia y de sus  consagrados  sijs,  e inició la jornada hacia Delhi entre harh y sawan—junio y  julio. De Anandpur,   atravesó por Kiratpur, Rupar y varias aldeas  antes de llegar a Saifabad en el estado de Patiala a ver a su amigo musulmán   Saif-ul-din.   Se hospedó en la casa de éste por algún tiempo.  Durante  la estadía allí, Saif-ul-din se convirtió en su discípulo sij. Él Gurú se fue a Samana donde se encontró  a otro de sus discípulos llamado Mohammad Bakhsh. El Gurú continuó su  jornada a través de Kaithal, Lakhan Majra, Rohtak y otros lugares, confiriendo favores temporales y espirituales a sus discípulos. Finalmente, llegó  a Agra donde acampó en un jardín fuera de la ciudad.

            Después de la temporada lluviosa, el Emperador  envió de nuevo a su emisario para apresurar la presencia del Gurú en Delhi.  Cuando  no pudo  encontrar al Gurú, informó a Aurangzeb que el Gurú  había huido.23   A consecuencia, se diseminaron órdenes por el imperio de  encontrar  y arrestar al Gurú. Hay varias opiniones respecto al lugar donde ocurrió el arresto del Gurú.   Algunos escritores dicen que se le arrestó en Dhamdhan; algunos dicen que lo arrestaron en Malikpur,  cerca de Rupar;  otros dicen que el arresto se efectuó en Delhi; y aún,  otros sostienen que el arresto fue en Agra. Según los sijs, vivía un pobre viejo, Hasan Ali, en Agra. Él se enteró que había órdenes sobre el arresto del Gurú y que la persona que pudiera efectuar tal arresto recibiría mil rupias como recompensa. Hasan Ali oró,  “Oh verdadero Gurú, si alguna vez queréis vosotros que os arresten, hacedlo por favor a través de mí. Esto me dará un poco de dinero para sacar a mi familia de las garras de esta miserable pobreza.”    Siendo el Pescador de Corazones, el Gurú vino a Agra para ser arrestado a través de Hasan Ali.

            El Gurú vio a un niño pastor en el jardín a quien le regaló su anillo de oro adornado con diamantes y le pidió que lo empeñara y, con el dinero,  le trajera la cantidad de dulces que comprara dos rupias.   Cuando el niño le dijo que no tenía ninguna tela para envolver los dulces, el Gurú le dio su valioso mantón para ese propósito. El niño se llevó de compañía a su abuelo, Hasan Ali.  Llegó a la tienda del confitero, le dio el anillo y le pidió que envolviera los dulces en el mantón.   Al ver el magnífico anillo y el valioso mantón, el confitero quedó maravillado y le preguntó al niño de quién había recibido los artículos. El muchacho le dijo la verdad, pero el confitero se quedó con sospechas y los llevó a la policía. Dirigida por el niño, la policía fue al jardín  y le preguntaron al Gurú quién era él. Cuando el Gurú reveló su identidad, el policía quedó feliz que él recibiría la gran recompensa del Emperador por la captura. De esa manera, el Gurú fue encarcelado. El gobernador de la for-taleza informó al Emperador  del deseado arresto.   Finalmente,  se llevaron al Gurú a Delhi.  Acompañaban al Gurú tres sijs: el bhai Mati Das, el bhai Dayala y el bhai Sati Das —algunos escritores  informan que eran cinco:  Mati Das, Gurditta, Uda, Chima y Dayala— quienes, junto con el Gurú, fueron arrestados  y  llevados a Delhi.24

            El Emperador le explicó al Gurú que Dios se le había aparecido en una visión  y le había ordenado  que convirtiera al mundo entero al Islam.  Quienes aceptaran la fe del  Islam, serían premiados con riqueza, nombramientos importantes, ingresos por renta de propiedad, y terrenos. El Emperador intentó  fascinarlo, “De esta manera,  tendréis vosotros muchos discípulos y os convertiréis en  un gran sacerdote del Islam. Por tanto,  aceptad mi religión, el Islam, y  recibiréis vosotros de mí lo que vuestro corazón desee.” El Gurú pidió una y un cuarto de maan25  de pimienta negra—aproximadamente 100 libras. Cuando le fue traída la cantidad deseada, la colocó en un montón y le prendió fuego.  El montón de pimienta duró quemándose unas veinticuatro horas y, aparentemente, quedaron nada más las cenizas. El montón luego fue apaleado y cernido,   quedando únicamente tres vainas enteras de pimienta. De este hecho, el Gurú declaró, “Oh Emperador, vosotros deseáis que,  de dos religiones: el hinduismo y el Islam, debe haber únicamente una religión—el Islam.  Pero así como estas tres vainas de pimienta se han salvado del fuego, Dios desea forjar  tres religiones de dos.  Por lo tanto,  habrá en el futuro tres religiones:   el hinduismo, el Islam y el sijismo.”

            Como reacción a lo susodicho, se ordenó inmediatamente que el Gurú fuera encarcelado y mantenido bajo un fuerte número de guardias a su alrededor. De nuevo, se le envió llamar  y, ya presente, se le dijo que si él se convertía al Islam, todo deseo se le sería  otorgado, pero si optaba por lo contrario, sería severamente torturado. Contestó el Gurú que jamás aceptaría  el Islam y permaneció así encarcelado en Delhi durante ocho días. Se le dieron tres opciones:  primera, el aceptar el Islam; segunda,  el realizar un milagro; y  tercera,  el prepararse para enfrentar la muerte. El Gurú respondió que realizar un milagro era contra la Ley de Dios y, por tal razón, él no podía hacer lo que el Emperador le había propuesto; respecto a la tercera opción, el Emperador disfrutaba de la libertad  para actuar como le agradara a su persona. Muy poco después,  el Gurú fue condenado a torturas extremas.   

            Se dice que hubo una conversación entre el Gurú y su discípulo el bhai Mati Das. Tegh Bahadur le dijo a Mati Das que el Gurú Nânak había bendecido al Emperador Babar con la continuación de su imperio por un largo tiempo. Por otro lado, siendo que los  emperadores mongoles habían empezado a cometer  grandes atrocidades,  el linaje de ellos cesaría de existir si él, el Gurú, era puesto a la muerte.  Como consecuencia de esta conversación, la cual la escuchó por casualidad  un sacerdote musulmán, al bhai Mati Das se le ató entre dos pilares y su cuerpo fue cercenado en dos  pedazos. Cuando los verdugos le pusieron el serrucho a la cabeza, Mati Das empezó a recitar la sección  “Japji”—la primera bani26  en el Gurú granth sahib.   Se dice que cuando su cuerpo estaba siendo cercenado en dos, Mati Das  continuó recitando la “Japji” y quedó callado únicamente después de haber él recitado  completamente la  sección.  Esto fue  un milagro proveniente de la Gracia del Gurú.  Al bhai Dayala se le hirvió en un caldero lleno de agua borboteante hasta   la muerte. Se dice que el tercer compañero, el bhai Sati Das, fue asado en vivo con su cuerpo  envuelto en algodón. Las autoridades imperiales  creían que las torturas sufridas por sus sijs  podrían llevar al Gurú a cambiar de parecer. Empero, nada pudo y nada puede quebrantar a la Luz Divina:  el Gurú.

            En general, los sijs creen que hubo alguna comunicación entre  el Gurú y su hijo Gobind Rai  cuando Tegh Bahadur estaba detenido en la cárcel en Delhi antes de su ejecución. Cuenta la historia que,  previendo su ejecución,  el Gurú quiso comprobar la capacidad espiritual de su hijo de nueve años y por tal razón, escribió la siguiente slok27 o copla, enviándola por medio de un mensajero a Anandpur:

                        Todo el poder en añicos,

                        la humanidad en cadenas y

                        en vano cualquier recurso.

                        Dijo Nânak, “Dios es ahora

                        únicamente un refugio.

                        Debería Él dar auxilio

                        como lo hizo con el  elefante.

                                    —“Slok mohalla 9 (53)”,  1429

Se supone que el hijo de nueve años del Gurú contestó:

                        Con poder, las cadenas se rompen,

                        todo se encuentra en la gracia Divina;

                        Nânak, todo está en vuestro poder,

                        Es únicamente vos

                        quien  puede ayudar. 

                                    —“Slok mohalla 9 (54)”,   1429

            Es la opinión reconocida que, al recibir esta respuesta, el Gurú se convenció de  que su hijo Gobind Rai  era capaz de tomar las riendas del Gurúado.

            Examinemos los méritos de la susodicha historia la cual tiene prevalencia entre los círculos sijs:

            Primeramente,  hay 57 sloks o coplas en las páginas 1426-29 del Gurú granth sahib.  Estas composiciones empiezan bajo el título  “Slok mohalla 9”.  Esto quiere decir que todas las sloks bajo este título fueron proferidos por el noveno Gurú.

            Segundamente,  ¿qué tan válido es decir que el Gurú quiso poner en prueba la capacidad espiritual de su hijo?   Siendo un Gurú Divino y estando sentado en el trono del Gurú Nânak, ¿no sabía Tegh Bahadur que el hijo tenía tal capacidad? ¿Tuvo que preguntarle?

            En tercer lugar, si se arguye que el Gurú estaba angustiado por la joven edad de su hijo con respecto a tomar el mandato del Gurúado, ¿qué del octavo Gurú?  El octavo Gurú tenía únicamente cinco años cuando se le instaló a él en el trono del Gurú Nânak. ¿Cuánto de este argumento, el de ser demasiado joven, es válido?

            En cuarto lugar,  como se explicó anteriormente, en el caso del Gurúado, la edad, la experiencia y la inteligencia de la persona no importan. Una vez que la persona ha sido  investida  con el Gurúado,  el propio Poder Divino se auto-genera y la edad, la experiencia y la inteligencia de la persona  en cuestión no son de ninguna consecuencia.

            En luz de los susodichos  méritos, queda evidente que todas las 57 sloks pertenecen al noveno Gurú y ninguna al décimo Gurú.

            El mensaje final se le comunicó al Gurú, “Necesitáis aceptar la religión el Islam o debéis hacer un milagro. Si hacéis vosotros el milagro, podéis seguir siendo un Gurú. Si  aceptáis vosotros el Islam, seréis entonces elevado a un puesto exaltado. Si vosotros rehusáis aceptar estas ofertas, seréis puesto a la muerte.  Ésta es la oferta final.”

            El Gurú respondió con marcado énfasis, “Nunca abandonaré yo mi fe. Yo no quiero  ningún honor en esta vida.  Deseo yo el honor otorgado en el más allá. La amenaza de muerte no siembra ningún terror en mí. Estoy preparado para morir y  acepto con felicidad la muerte.”

            Al ser escuchada esta irreversible respuesta, se ordenó que el Gurú Tegh Bahadur debía ser  ejecutado.  Acompañado de un grupo compuesto de cortesanos y sacerdotes musulmanes, el saiyid28 Adam Shah llegó con una orden firmada para la ejecución.  Muchas personas  vinieron a presenciar el cumplimiento de la condena.    Sacaron al Gurú de la jaula  y se le  permitió llevar a cabo sus respectivos actos de purificación. Se sentó bajo un  banyan29 donde  recitó  la sección “Japji”. El verdugo,   Jalal-ud-din de Samana, algunos  dicen que fue Adam Shah, tomó la espada y en un rápido segundo, le cortó la cabeza al cuerpo del Gurú.  Esto sucedió   la tarde del jueves, el quinto día de la primera mitad  del mes de maghar o noviembre  en Sambat30  1732 —el 11 de noviembre de 1675— en Chandni Chowk, Delhi.  Hoy en día  se ubica allí  en su memoria  el gurdwara llamado Sis Ganj. Este gurdwara fue construido  en 1790 por el sardar31 Baghel Singh del  estado pequeño de Karor—Singheiye en el Panjab. 

            La historia ha dejado establecido que,  inmediatamente después del susodicho hecho brutal, una  furiosa tormenta se desató  y llenó de polvo los ojos de todos.   Desde entre la multitud, el  bhai Jaita saltó  e  instantáneamente se llevó la  santa cabeza del Gurú a Anandpur.32    Llegó  a  Kiratpur el 15 de maghar  de 1675. De allí,  la cabeza del Gurú fue llevada con plenos honores a Anandpur y, el 16 de maghar  de 1675,  fue cremada en una gran ceremonia. Hay  un  gurdwara llamado Sis Ganj en Anandpur donde la cabeza bendita del Gurú fue cremada. El décimo Gurú recibió al bhai Jaita, quien pertenecía a la  clase baja, lo abrazó y le dijo,  Rangrettei Gurú bettei. (La palabra rangrettei significa “los  hijos del Gurú”  y rangrettei era la casta hindú a la cual pertenecía el bhai Jaita.)  Al  joven Gurú Gobind Rai y a su familia, el bhai Jaita les narró cómo el Gurú Tegh Bahadur había enviado por  cinco paises33  y un coco, se había postrado ante su hijo Gobind Rai, lo había hecho el sucesor y le  había  infundido su Luz en él.

            Lakhi Shah Labana era un famoso contratista en Delhi y  también un  seguidor del Gurú. Aprovechándose de la oscuridad y el descuido de los  centinelas mongoles, el contratista vació sus carretas colmadas de cal cerca de  la Fortaleza Roja y con la ayuda de sus hijos (Nagahiya, Hema, Harhi)  así como la de su  amigo Dhuma, se llevaron con súbita rapidez  el  cuerpo sagrado del Gurú en una de sus  carretas.  Aprehensivos de la represalia por parte del  gobierno, Lakhi Shah y sus  hijos construyeron una pira dentro de su propia casa y la encendieron.  Cuando el cuerpo fue debidamente reducido a cenizas, gritaron por las calles que su casa se estaba quemando y les pidieron a sus vecinos que les ayudaran a extinguirla. Al siguiente día, coleccionaron los  restos del Gurú y,  en una vasija de cobre llamada gaggar,  los enterraron en la tierra debajo de la pira fúnebre. En este lugar ahora se ubica un  gurdwara, Rakab Ganj, que está junto al Parlamento en la Nueva Delhi de hoy en día.

                        Habiendo roto su casco

                        en la cabeza del rey de Delhi,

                        partió hacia el Paraíso.

                        Nadie más que ha venido al mundo

                        actuó como Tegh Bahadur.

                        El mundo está en luto

                        por la partida de Tegh Bahadur;

                        hay lágrimas derramándose por dondequier

                        pero  júbilo en el Paraíso.

                                    — “Bachitar Natak”, Dasam granth, 

                                                el Gurú Gobind  Singh

 

 

 

 

 

 

 

1 Gurúado   s.m.   Neo.  Período de liderazgo religioso por parte de un Gurú.  Administración,  gobierno, magisterio de un Gurú.  El gurúado es similar al papado del Papa en la Iglesia  Católica.  Junto con la labor fundadora del primer Gurú,  Nânak Dev, la religión sij ha  tenido diez Gurús, siendo los otros nueve:  Angad Dev, Amar Das, Ram Das, Arjan Dev, Har Gobind, Har Rai, Har Kishen, Tegh Bahadur y Gobind Singh.  Este último declara al Gurú granth sahib, la Biblia de los sijs, como el eterno Gurú para toda la eternidad.  La abreviación neo. significa neologismo.

2 sodhi   s. m.  Un clan. El Gurú pertenecía al clan de los sodhi.

3 baba   s.m.  Tratamiento de cortesía que se antepone al nombre de pila masculino.  Es similar  a la palabra don. 

4  mohar  s.f.  Moneda de oro.

5masand   s.m.  Un tipo de sacerdote sij de una época pasada.   La palabra masand parece haber  originado de la frase Mas Nad  la cual es la forma más corta de Masnedi-Ali,  o su Excelencia, el título que a menudo se les daba a los gobernadores mongoles.

6 pujari   [punyari] s.m y f.    Encargado o guardia.  Apoderado de un lugar o una cosa.

7 rani    s.f.  Esposa del rajá.

8 bhai  s.m.  Hermano en el sentido religioso.

9 chaudhri o chaudry  s.m.   Señor.

10 dharmsala o dharamsala  s.m.   Un asilo para reposo.  Templo que existía antes de que existiera el templo sij.

11 mahant  s.m.  Un superior en la  jerarquía de una orden religiosa.

12 palki   s.f.   Un tipo de camilla para cargar de un lugar a otro a gente importante.

13 gurdwara   s.m.  Centro sij de reunión y de oración.

14 gurdwara   s.m.   Casa o templo del Gurú.   Centro sij de reunión y de oración.

15 Assam  s.f.  Provincia en el este de la India.

16 Sambat  s. m.   Nombre del calendario hindú.  Cf. 1723 d. de C.

17 Sangat o Sat Sangat   s.f.  Asamblea o congregación.  Asamblea de los verdaderos.  En el sijismo se refiere a la Casa de la Verdad donde el pueblo expresa su amor a Dios y aprende a vivir en Él.  Uno de los medios usados por el Gurú para ayudar a los fieles a deshacerse del egoísmo y de las malas pasiones.  Sat Sangat.   Asamblea Sagrada.  La asamblea religiosa para la Sat Sangat.

18 darshan  s.f.   Vista santa del Gurú.  La experiencia de poder ver  en persona al Gurú y sentir su santidad.

19 kafir  s.m. y f.   Un infiel desde el punto de vista de la religión musulmana.

20 pargna  s.m.  Condado.  Una región de territorio.

21 jaziya  s.f.  Un tipo de impuesto.

22 pandit o pundit   s. m.  Un sacerdote hindú. Experto. Brahmán. 

23 Se dice que Aurangzeb estaba en Hasan Abdal en ese momento,  sin embargo,  se le informaba continuamente sobre las actividades del Gurú.

24 Algunos escritores dicen que el Emperador Aurangzeb no estaba en Delhi en ese momento ya que había ido en una expedición a Hasan Abdal; sin embargo, la ejecución del Gurú se llevó a cabo bajo sus órdenes. Otros dicen que todas las conversaciones tomaron lugar directamente entre el Gurú y Aurangzeb, pues esta oportunidad era única y de suma importancia para lograr la meta de la conversión  en masa y completa  al Islam.

25 maan  s.f.  Medida de aproximadamente 80 libras.

26 bani  s.f.   Oración o himno del Gurú.  Palabra santa de los Gurús. 

27 slok  s.m. Título de una estrofa.  Copla.

28 saiyid  s.m.   Sacerdore mahometano.

29 banyan o banian  s.m.  Un árbol que da una fruta similar al higo.  Oriunda de la India oriental.  Las ramas del banian caen al suelo y toman raíz para apoyar las ramas de arriba; al expandirse, un árbol de este tipo puede ocupar un vasto espacio.

30 Sambat  s. m.   Nombre del calendario hindú.  Cf. 1732 d. de C.

31 sardar  s.m.   Jefe o comandante.

32 Se dice que el Gurú le había dicho al bhai Jaita que su cabeza  caería en el regazo de éste.  Sin temor a nadie, se la debía llevar inmediatamente a Anandpur para cumplir con el acto venerado de la crematoria. Se dice también que el bhai Jaita compartió este secreto con su vecino el bhai Nanu.  También, tomó al bhai Uda, residente de Ladwa, bajo su confianza.  Los  tres  llevaron la  cabeza del Gurú a Anandpur.

33 paise.  s. m.   Fracción de una rupia, o la moneda de la India.